martes, 16 de abril de 2013

Templos de palabra

Todo miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sabe que hay que orar. La oración es un tema recurrente en los libros sacros de la Iglesia, como en las enseñanzas de Zenós o la bellísima oración intercesora de Jesucristo, y aparece con frecuencia en las prédicas de los líderes actuales, como en el discurso de Conferencia General llamado "El privilegio de la oración". Si bien la oración figura en el ejercicio de cualquier religión, en nuestro caso es una pieza central, sin la cual no se puede manifestar nuestra fe. Cumple varios propósitos, pero me gustaría recalcar uno de ellos, uno que se suele pasar por alto.

El Templo de Montevideo. Un espacio sagrado.

Los Santos de los Últimos Días, al igual que los creyentes de otras confesiones, buscamos manifestar nuestra fe mediante la edificación de espacios sagrados. A estos espacios resulta fácil reconocerlos ya que en sus terrenos se ubican edificios de culto. Estos terrenos suelen estar bien cuidados, y los edificios tienen en su interior elementos que los marcan como sacros. Es así que los mormones reconocemos de inmediato como espacios sagrados las capillas y los templos, entre otros edificios, como el Tabernáculo.

El Tabernáculo de Salt Lake. Un espacio sagrado.


Aunque los espacios sagrados tienen características que indican que se trata de lugares santos, lo que los eleva no es únicamente los jardines, ni las obras de arte, ni la mampostería. Es lo que en ellos sucede. Asimismo, cualquier espacio que se dedique a una actividad santa se convierte en un espacio sagrado. La oración nos permite, por lo tanto, construir un templo en el tiempo y el espacio que dure la plegaria. Es así que, por ejemplo, podemos crear un espacio sagrado al pie de nuestra cama durante los minutos previos a acostarnos. 

La oración. Un espacio sagrado.


¿Cómo creamos ese espacio sagrado? Con palabras, ya sea pronunciadas en voz alta o en la mente. Por lo general, en la Iglesia no decimos oraciones memorizadas. Hay excepciones: varias ordenanzas, o ritos sagrados, incluyen oraciones memorizadas. Se dicen oraciones memorizadas al bautizar y al bendecir la Santa Cena o comunión. No obstante, la realidad es que la abrumadora mayoría de las oraciones que hacen los Santos de los Últimos Días no son memorizadas. Esto tiene sus ventajas y desventajas. La ventaja es que la persona, al verse obligada a dar forma a una nueva oración cada vez que busca comunicarse con el Hacedor, tiene que concentrarse en lo que va a decir, lo cual puede llevar al estado de concentración necesario a la hora de sentir lo que decimos... y de sentir la respuesta. Por otra parte, la desventaja es que al no tener una texto sacro que se repite una y otra vez, no tenemos elementos fijos que indiquen que se construye un espacio sagrado. Es decir, con la oración memorizada, el texto que se repite es el que delimita el espacio sacro, si quien repite las palabras lo hace con verdadera intención. Pero cuando no hay un texto santo que pronunciar, crear un espacio sagrado depende casi exclusivamente de la intención. Por lo tanto, para facilitar la creación de ese espacio sagrado, al orar empleamos formulas específicas. Por ejemplo, toda oración debe hacerse al Padre en el hombre del Hijo. Además, empleamos un vocabulario sacro. Este vocabulario suele imitar el lenguage de las Escrituras. Es así que no utilizamos el pronombre "usted" sino el más íntimo "tú". El pronombre íntimo no sólo refleja una relación estrecha con lo divino sino que hace eco del lenguage de las Escrituras y así contribuye a marcar el espacio sagrado. (Esto último varía de idioma en idioma; por ejemplo, en inglés se usa el pronombre "thou" en lugar de "you" porque es el pronombre que corresponde a las Escrituras en ese idioma.)

El poder crear, con la intención del corazón y las palabras de la boca o la mente, un espacio sagrado en el cual lograr comunión es una de las entrañables misericordias de un Padre amoroso, que nos permite hacer de cualquier rincón y cualquier momento un templo, una escalera de Jacob.

sábado, 23 de marzo de 2013

Para reflexionar en Semana Santa...

Mañana es Domingo de Ramos, y arranca así, la Semana Santa, época en la que recordamos la última semana de la vida mortal de Jesús el Cristo. Según el recuento bíblico, en esta última semana Jesús entró triunfante a Jersualén, expulsó a los cambistas del templo, enseñó a sus discípulos y sanó a diez leprosos. Celebró la Pascua de los judíos, después de lo cual sufrió en Getsemaní, fue entregado por Judas, llevado ante Caifás y Pilato y Herodes, fue azotado, escarnecido y en la cruel cruz del calvario, crucificado. Ahí tendría que haber acabado todo, pero no fue así. Al tercer día, según la forma de contar los días de los judíos, resucitó.

Esta semana trascendental cambió la historia del mundo. Bien hacemos en recordarla. Ahora que empeiza la semana santa, bien nos hará recordar que aquel varón de Galilea sufrió lo indecible, y lo hizo solo. Con suma elocuencia, Jeffrey R. Holland, un apóstol de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días nos invita a reflexionar en esto. Sugiero repasar sus palabras, que se la puede leer acá (también se puede ver, en los enlaces que aparecen al costado del texto).

Fue María Magdalena entonces a dar las nuevas a los discípulos de que había visto al Señor... (Juan 20:18)

sábado, 16 de marzo de 2013

El Papa, los pobres y la mano en el arado

Francisco I en Roma.

Al igual que millones de personas en todo el planeta, seguí con mucho interés la elección del nuevo Sumo Pontífice (o sumo sacerdote) de la Iglesia Católica. Estábamos con mi señora y unos amigos mirando la chimenea, esperando que saliese el humo que al final fue blanco. Con expectativa fijamos la mirada en el balcón de la emblemática Basílica de San Pedro. Todos queríamos oír la consabida frase: habemus papam. Cuando finalmente salió el recién electo papa Francisco, nos cayó en gracia, sin saber mucho de ese hombre que asomaba para darse a conocer a más de 40.000 feligreses y millones de televidentes. El momento en sí fue emocionante, y la trascendencia no se puede pasar por alto. Algo que rayaba en lo místico colgaba del aire. No queríamos perdernos un solo detalle. Y ninguno de nosotros era católico.

Esto me ha hecho reflexionar en que por suerte ya se acabó la época esa en que las distintas confesiones religiosas no querían saber nada la una de la otra. Es mucho el bien que históricamente han hecho las religiones, y es mucho lo que siguen haciendo. Basta con ver la cantidad de beneficencias, orfanatos, hospitales, escuelas, refugios, programas de rehabilitación, etc. que están a cargo de organizaciones religiosas de todo tipo. Precisamente, en este deseo común de hacer el bien al prójimo radica la capacidad de aprender unos de otros y de ayudarnos mutuamente. No se trata de diluir la doctrina ni ajustar las creencias ni imponer las prácticas. Se trata de poner la mano en el arado, porque todos estamos de acuerdo en que hay mucho que arar.

De Francisco I me encanta, por ejemplo, su preocupación por los pobres. ¿Y qué cristiano puede estar en desacuerdo? ¿No es acaso lo que enseñó y demostró Jesucristo levantar al caído y ayudar al necesitado? Sin duda en este aspecto hay lugar de sobra para hacer mucho bien, sin mirar a quién ni con quién.

A propósito de todo eso, la Primera Presidencia (o los tres sumos sacerdotes presidentes) de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha emitido un cordial saludo a Francisco I. Vale la pena leerlo: Primera Presidencia ofrece sus mejores deseos al nuevo papa.

La Primera Presidencia en Salt Lake City.

sábado, 9 de febrero de 2013

Pedro, hacedor de milagros

En una de sus páginas web, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene videos en que los pasajes bíblicos de la vida de Jesucristo y de los apóstoles se representan con mucha fidelidad al texto sacro. Hace poco salió (en inglés, porque todavía no lo han doblado al castellano) un video que presenta uno de mis pasajes favoritos de todos los libros canónicos: un milagro de Pedro en la puerta del templo. El pasaje me conmueve mucho, al igual que el video. Hace algunos años, incluso, compuse un soneto inspirado en ese episodio. Lo coloco a continuación, sabiendo muy bien que no es gran poesía (de hecho, ni siquiera es buena poesía), pero como de poeta y loco todos tenemos un poco... 




            Hechos 3:1-9

Uno era fuerte, sólido cual roca.
El otro débil, sin expectativa. 
Uno bebía de vera Agua Viva.
El otro, esperanza tenía poca.

Uno ofrecía siempre a flor de boca
el mensaje de la verdad activa.
El otro triste a pedir limosna iba
al templo bajo calor que sofoca.

El buen Pedro vio en ese hombre a un hermano
por quien con amor se compadeció,
aunque fuera mendigo cotidiano.

Le levantó tomándole la mano.
Así él con ellos al templo entró,
alabando a Dios por hallarse sano.

sábado, 15 de diciembre de 2012

De la música y otros recursos

En la entrada anterior puse a Papá Noel en la mira e hice un llamado a centrar la Navidad en Cristo. Por su parte y aparte, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días nos invita a deshacernos de las distracciones y concentrarnos en el verdadero espíritu de la Navidad. El sitio web de la Iglesia presenta quince ideas para celebrar la Navidad, así como una serie de recursos para la persona y la familia en busca de una Navidad más pura de propósito. Entre ellos hay 31 archivos de audio con música navideña.

Menciono esto último porque pocas cosas tienen la eficacia que tiene la música para ayudarnos a sentir el verdadero significado de la Navidad. En lo personal me gustan mucho los villancicos, porque son alegres cantos que nos recuerdan el por qué de tanta fiesta. Entre los villancicos que más me gustan se encuentra "El burrito de Belén", especialmente en la inimitable interpretación de Juanes:



Para los que prefieran temas un poco más lentos, hay varios. Pocas canciones me resultan tan conmovedoras como la "Canción para la Navidad" de José Luis Perales:



Además, existen también en inglés un sinnúmero de temas navideños que van desde lo muy juguetón hasta lo sumamente solemne. El grupo Celtic Woman interpreta muchos de ellos en el excelente recital A Christmas Celebration:



Finalmente, me gustaría recomendar una producción navideña magistral, que es el resultado de una colaboración entre The Piano Guys y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días:



¡A ponerse a escuchar y disfrutar!

sábado, 8 de diciembre de 2012

Arremetiendo contra Papá Noel


Los Reyes Magos, según video de "La vida de Jesucristo"


Por lejos mi época favorita del año es la Navidad. Me encanta por todo: los días feriados, las lucitas de colores, los villancicos por doquier, los adornos en las casas, la buena voluntad de la gente y, sobre todo, el pasar en familia. También me gusta el hecho de que en esa época del año tenemos presente el tan trascendental hecho de que el gran Jehová se convirtió en una criaturita por todos nosotros, colectiva e individualmente.
 
Sinterklaas en Lovaina, Bélgica.

Los santos de los últimos días festejamos la Navidad como todo el mundo, según las tradiciones (sanas, claro) del lugar en que vivamos. Por ejemplo, los mormones de España celebran el Día de Reyes con la expectativa (si la crisis económica lo permite) de que Melchor, Gaspar y Baltazar dejen alguna cosita a los más chicos. Los mormones de Holanda y Flandes, por su parte, reciben, el 5 y 6 de diciembre, la visita de Sinterklaas, que es una representación bastánte icónica de San Nicolás. Este Sinterklaas fue llevado a las colonias holandesas de América del Norte. Allí la tradición evolucionó hasta convertirse en Santa Claus (que los estadounidenses a su vez han exportado al mundo con varios nombres, entre ellos Papá Noel, como lo conocí yo). El caso es que nosotros seguimos a grandes rasgos las tradiciones navideñas de nuestra propia cultura, sea ésta cual sea. Aclaro esto porque voy a despotricar, y no quiero que se crea que eso quiere decir que los mormones piensan lo que yo, por lo menos en cuanto a este asunto.


Papá Noel... que a estos dos no les cayó muy en gracia.
San Nicolás.
Me voy a quejar de Papá Noel o Santa Clos o Santa Claus o el Viejito Pascuero o Colacho o como le quieran llamar. Se trata, a mi modo de ver, de un farsante. O por lo menos lo que representa es una farsa. Lo digo por dos razones. La primera es que Papá Noel desvirtua completamente la figura de San Nicolás. El San Nicolás histórico era cosa seria. Vivió en el cuarto siglo de la era cristiana, y era conocido por su arrojo a la hora de acudir al necesitado: regaló toda su fortuna a los pobres, rescató a mujeres de la esclavitud, rescató a un niño secuestrado y distribuyó alimento durante una hambruna. También era un defensor implacable de su religión: se dedicó a evangelizar toda la vida y, durante el Concilio de Nicea, le llenó la cara de dedos a un tal Arrio que proclamaba que Jesucristo no tenía naturaleza divina. Ver a ese personaje histórico reducido a un panzón de ropas rojiblancas que se ríe a carcajadas con un pelotón de duendes me parece un poco cruel.


Un pesebre de madera, en casa de mis padres.
La segunda razón por la que lo de Papá Noel es una farsa es porque ha usurpado el lugar de Cristo en la Navidad. No es así en todos lados, claro, pero en algunos países la Navidad es el feriado de Papá Noel y de nadie más. Papá Noel sale en las películas, en los afiches, en las publicidades, en las revistas, en los libros y aparecen tipos disfrazados de él en cada esquina. Los niños esperan en trance la llegada del gordinflón y nadie repara ni por un instante en que la Navidad es una celebración de la natividad de Jesús, la Luz y la Vida del mundo. Me parece triste que un personaje básicamente ficticio que es ni más ni menos que un instrumento del consumismo desenfrenado haya reemplazado, en el corazón de tanta gente, al que por esa  gente nació, sufrió y murió.



¿Propongo yo erradicar a Papá Noel? No, es una tradición muy arraigada en algunas partes y en plena expansión en otras. Pero sería lindo que los padres explicáramos a nuestros hijos que es apenas una tradición, que tiene raíces en un personaje histórico digno del mayor respeto y que nunca debe reemplazar a Cristo como el motivo de la Navidad. El centrar nuestra Navidad en Cristo hará que disfrutemos con más sentido, recogimiento y amor de esta época tan especial. He dicho.



viernes, 16 de noviembre de 2012

Ahora que terminó el "momento mormón"

La prensa, sobre todo la de Estados Unidos, mucho ha hablado en los últimos meses, bueno, en el último año o más, de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días (la mal llamada iglesia mormona). Tan incesante fue la cobertura que hasta le dieron nombre al fenómeno: el momento mormón. En realidad se trató de una coyuntura de hechos que le dio a la Iglesia una enorme visibilidad, sobre todo a la luz de que uno de los presidenciables, Mitt Romney, es mormón. Romney perdió la elección, y la prensa ya se está dedicando a otros temas.

Y me alegro.

La verdad es que la atención mediática se cansó de explorar, con frecuencia erróneamente, la historia, teología, sociología, economía, sicología, etc. de los mormones, siempre buscando alguna polémica, a veces inventada, que sirviese para destacar la nota del momento. Los medios ahora se van con sus micrófonos a otra parte, y nosotros seguiremos haciendo lo que siempre hemos hecho. ¿Y qué es lo que siempre hemos hecho? Bueno, acá les pongo una muestra:

Argentina: Manos Mormonas que Ayudan en dos escuelas de Buenos Aires

Bolivia: Ministerio de Salud confiere reconocimiento a la Iglesia

Chile: Presidente de la Corte Suprema recibe al apóstol Dallin H. Oaks

Colombia: Mormones promueven gran Campaña Nacional de Donación de Sangre

Costa Rica: Mormón es nombrado embajador de su país en Singapur

Ecuador: Mormones celebran Jornadas Deportivas en vacaciones

El Salvador: Iglesia dona mamógrafo a Ciudad Mujer Usulután

España: Iglesia reduce el requisito de edad para el servicio misional

Guatemala: Iglesia ayuda tras grave terremoto

Honduras: Alcalde de San Pedro Sula se reúne con líderes mormones

México: Joven escritora mormona debuta con novela

Nicaragua: Se realizó la IV Expo Feria Técnico Universitaria SUD

Panamá: Serafina Sugasti, fiel mormona cumple 111 años

Paraguay: Se digitalizan archivos históricos del Archivo Nacional de Paraguay 

Perú: Mormones construirán un nuevo Templo en Arequipa

Puerto Rico: Manos Mormonas que Ayudan dijo presente en limpieza de playas

República Dominicana: Iglesia realiza donación al Hogar de Ancianos San Antonio de Padua

Uruguay: Iglesia donó un refractómetro a centro de salud

Venezuela: Manos Mormonas socorrieron en Cumanacoa